La guerra de Ucrania se ha convertido en el mayor laboratorio de armamento del siglo XXI. Cada semana aparecen nuevas tácticas, nuevos drones, nuevos sistemas de guerra electrónica y nuevas formas de emplear la artillería.
En este escenario, un sistema desarrollado en España ha dado el salto al combate real.
Se trata del Alakran, un innovador sistema de mortero automatizado desarrollado por la empresa española NTGS (New Technologies Global Systems), instalado sobre un VAMTAC de UROVESA. Su filosofía es sencilla, pero extremadamente eficaz: llegar, desplegar el mortero, abrir fuego y abandonar la posición antes de que el enemigo pueda localizarla y responder.
En un conflicto donde los drones sobrevuelan constantemente el campo de batalla y los radares de contrabatería pueden detectar un disparo en cuestión de segundos, esa capacidad puede marcar la diferencia entre completar la misión o ser destruido.
No es casualidad que Ucrania haya incorporado este sistema a su arsenal.
Ucrania: el mayor banco de pruebas del armamento moderno
La guerra entre Rusia y Ucrania ha cambiado muchas de las ideas tradicionales sobre la guerra terrestre.
Durante décadas, una batería de morteros podía permanecer varios minutos disparando desde una misma posición sin correr un riesgo excesivo.
Hoy eso ha cambiado completamente.
Los drones de reconocimiento sobrevuelan de forma permanente el frente.
Los radares de contrabatería detectan el origen exacto de cada disparo.
La información llega casi en tiempo real a la artillería enemiga.
Y apenas unos minutos después comienzan a caer proyectiles sobre el lugar desde el que se abrió fuego.
En Ucrania, permanecer demasiado tiempo en una posición puede ser mortal.
Precisamente para responder a ese nuevo escenario nació el Alakran.
¿Qué es exactamente el Alakran?
El Alakran no es un vehículo.
Es un sistema de mortero automatizado desarrollado por la empresa española NTGS, capaz de instalar morteros de 81 mm o 120 mm sobre vehículos ligeros 4×4.
Uno de los más llamativos es el VAMTAC.
A diferencia de un mortero tradicional, aquí el arma permanece integrada en el vehículo.
No hace falta desmontarla.
No hace falta desplegar grandes equipos.
Todo el sistema está diseñado para minimizar el tiempo de exposición.
El vehículo llega.
El mortero se despliega automáticamente.
Se calcula el tiro mediante sistemas digitales.
Se dispara.
Y pocos segundos después el vehículo vuelve a estar en movimiento.
El concepto “Shoot and Scoot”
Toda la filosofía del Alakran gira alrededor de un concepto muy utilizado actualmente por las unidades de artillería:
Shoot and Scoot.
Traducido literalmente:
Disparar y marcharse.
Puede parecer una idea sencilla.
Sin embargo, hoy es una cuestión de supervivencia.
Cada segundo que una batería permanece disparando aumenta enormemente las posibilidades de ser localizada.
Los radares modernos son capaces de calcular la trayectoria inversa del proyectil para descubrir exactamente desde dónde fue disparado.
Los drones verifican la posición.
Y la respuesta puede llegar en muy poco tiempo.
Por eso los sistemas más modernos buscan precisamente reducir al máximo el tiempo entre el primer disparo y el abandono de la posición.
Ahí es donde el Alakran ofrece una enorme ventaja.
El VAMTAC: la plataforma perfecta
Uno de los mayores aciertos del sistema español es haber elegido el VAMTAC como plataforma.
Este vehículo táctico ofrece:
- excelente movilidad todoterreno;
- gran fiabilidad mecánica;
- elevada velocidad;
- reducido mantenimiento;
- facilidad para operar en prácticamente cualquier terreno.
Gracias a ello, el conjunto puede desplazarse rápidamente entre distintas posiciones de tiro.
No necesita grandes pistas.
No necesita vehículos pesados.
Puede operar cerca de las unidades de maniobra y proporcionar apoyo inmediato.
El secreto está en el retroceso
Montar un mortero de 120 mm sobre un vehículo ligero parece, a simple vista, una mala idea.
El enorme retroceso podría dañar el chasis.
Sin embargo, el Alakran incorpora un sistema patentado de absorción del retroceso que reduce drásticamente las fuerzas transmitidas al vehículo.
Eso permite instalar un mortero pesado sobre plataformas ligeras como el VAMTAC sin necesidad de recurrir a vehículos mucho mayores.
Es precisamente uno de los aspectos que más interés ha despertado entre numerosos ejércitos.
Automatización y precisión
Otro aspecto fundamental es el sistema digital de control de tiro.
El Alakran puede calcular automáticamente los datos balísticos.
El operador únicamente necesita introducir la información del objetivo.
El sistema orienta el mortero.
Calcula los parámetros necesarios.
Y permite abrir fuego con enorme rapidez.
Todo ello reduce el tiempo necesario para entrar en combate y disminuye considerablemente el riesgo de errores humanos.
¿Por qué interesa tanto a Ucrania?
La respuesta es sencilla.
Porque la guerra que se libra actualmente favorece precisamente este tipo de sistemas.
En Ucrania los drones sobrevuelan continuamente el frente.
Los radares de contrabatería trabajan de forma permanente.
Y la artillería enemiga responde cada vez más rápido.
En ese escenario, los sistemas tradicionales tienen cada vez más dificultades para sobrevivir.
El Alakran ofrece exactamente lo contrario.
Rapidez.
Movilidad.
Automatización.
Y capacidad para abandonar la zona antes de convertirse en un objetivo.
No pretende sustituir a las grandes baterías de artillería.
Su misión consiste en apoyar a unidades ligeras, fuerzas de maniobra y operaciones de alta movilidad.
Una oportunidad para la industria española
Más allá del aspecto militar, el despliegue del Alakran en Ucrania supone una magnífica oportunidad para la industria española.
Los conflictos modernos actúan, en muchas ocasiones, como escaparates tecnológicos.
Los sistemas que demuestran su eficacia en combate suelen despertar un enorme interés internacional.
Si el Alakran confirma sus prestaciones en uno de los campos de batalla más exigentes del mundo, podría convertirse en un producto muy atractivo para numerosos ejércitos que buscan soluciones de artillería ligera, móvil y relativamente económicas.
El futuro de la artillería
Durante décadas se pensó que los morteros apenas evolucionarían.
Sin embargo, la guerra de Ucrania está demostrando que incluso las armas más tradicionales necesitan adaptarse.
Hoy ya no basta con disparar más lejos.
Hay que disparar más rápido.
Moverse más rápido.
Y desaparecer antes de que el enemigo tenga tiempo de reaccionar.
El Alakran representa precisamente esa nueva filosofía.
No busca revolucionar el mortero.
Busca revolucionar la forma de utilizarlo.
Conclusión
La llegada del sistema español Alakran a Ucrania demuestra que la innovación no siempre consiste en desarrollar armas completamente nuevas.
A veces la verdadera revolución consiste en combinar movilidad, automatización y rapidez para responder a las exigencias de un campo de batalla completamente distinto al de hace apenas veinte años.
Montado sobre un VAMTAC, el Alakran convierte un vehículo táctico ligero en una pieza de artillería capaz de desplegarse, disparar y abandonar la posición antes de que llegue el contraataque.
En una guerra donde los drones vigilan constantemente el cielo y los radares localizan cualquier disparo en cuestión de segundos, esa capacidad puede marcar la diferencia entre sobrevivir o desaparecer.

